viernes, 4 de diciembre de 2015

Eu não posso dirigir...

Nuno Espírito Santo

Todo lo que comienza acaba algún día. Eso lo sabe Nuno Espírito Santo. El ya ex-entrenador del Valencia CF llegó un buen día del Río Ave portugués, donde había hecho una muy buena campaña. Su amigo y representante Jorge Mendes le encontró trabajo a orillas del Mediterráneo y no quiso desaprovechar esa lotería que le había tocado. Peter Lim le hizo el contrato de su vida. En su primer año se convirtió en la revelación de la liga española consiguiendo un récord de puntos consiguiendo entrar en la ansiada Champions League. Todo parecía ir viento en popa pero algo comenzó a ir mal. Entre lesiones y huidas la cosa comenzó a torcerse. Su "bombazo" Álvaro Negredo le salió rana y respondón. A la grada. Con él cayeron otros cabezas de turco. ¡Fuera! El equipo no ofrecía un buen juego y los resultados no acompañaban. ¡Que mal! La grada comenzó a no quererle. ¡Vete ya! Mestalla fue territorio hostil para él. La historia llegó a su fin. Él dijo que no es un "adiós" sino un "hasta pronto". ¿Fin?