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jueves, 25 de octubre de 2018

Je suis Tití

Thierry Henry

Si hay un tipo que gracias a su profesionalidad y carácter con rivales y compañeros supo ganarse el respeto y la admiración es Thierry Henry. Si lo tenías en tu equipo era una delicia para los sentidos, pero si lo tenías de rival también daba gusto verle jugar. Velocidad, desmarque, calidad, toque y gol son algunas de las cualidades que se le podían asignar a este espigado delantero francés. Henry batió récords mientras vistió la camiseta del Arsenal inglés. Se cansó de meter goles. Tanto es así que decidió probar suerte en España y EEUU antes de colgar las botas. Recientemente ha hecho su debut como primer entrenador cogiendo las riendas del club que le vio nacer como futbolista: el AS Mónaco de Francia. ¡Suerte, Tití! 
Para hacer esta ilustración, dentro de una serie de grandes futbolistas que ha tenido la Major League Soccer, me basé en una foto que encontré por la red. Ya con la camiseta del New York Red Bulls seguía teniendo ese gesto tan particular en él. Quizás podría haber adornado la ilustración con algún detalle más pero preferí dejarla así. La realicé con lápiz y tinta, la escaneé y la trabajé con Adobe Illustrator. 

jueves, 27 de septiembre de 2018

Mundial 2018: Polonia

Robert Lewandowski
Otra selección que pasó sin hacer ruido por el pasado Mundial de Rusia fue Polonia. Lo reconozco, como la mayoría de los futboleros, solo conocía a su delantero estrella: Robert Lewandowski. Porque a no ser que seas un Maldini de la vida, no sabes ni quien es el entrenador de esta selección. Tampoco es que sus apellidos ayuden, porque puedes intentarlo pero te costará horrores. Como era previsible, en primera ronda y con un partido ganado, Polonia volvió triste de Rusia.
Evidentemente, a quien iba a ilustrar si no era al omnipresente Lewandowski. El hombre gol del Bayern de Múnich es un tipo con una cara bastante inexpresiva. No sabía por donde cogerlo. Finalmente me decanté por una composición basada en sus festejos con los brazos abiertos. Era cuestión de jugar con eso y con un fondo con plumajes. Realicé el trabajo con Procreate para iPad ayudándome con Adobe Photoshop (sobre todo para el sombreado y el fondo). No es de las mejores ilustraciones mías pero debía salir al paso para acabar mi colección mundialista.

jueves, 29 de marzo de 2018

Mundial 2018: Egipto

Mohamed Salah
Egipto es una de las 32 selecciones que irán a Rusia a darlo todo. Aunque a priori no puede decirse que sea una de las candidatas, es una de las selecciones más potente de África, habiendo ganado varias Copas Africanas de Naciones. Además cuenta con uno de los jugadores de moda en Europa, Mohamed Salah. El delantero ha pasado por equipos como el Basilea suizo o la Fiorentina italiana hasta caer parado en un clásico del fútbol europeo: el Liverpool. Durante esta temporada el egipcio está batiendo marcas personales hasta situarse como máximo goleador de la Premier League y número uno en la clasificación para ganar la Bota de Oro europea. ¡Suerte para los faraones!
Esta ilustración la hice con portaminas y tinta. Basándome en una fotografía del futbolista, fui creando los contornos y líneas principales. El color lo añadí con acuarelas, que es lo que me permite darle el toque realista a este tipo de ilustraciones, el color no queda tan plano y las imperfecciones dan mucho juego a la composición. El pelo y la barba los pinté con un rotulador Posca, que le da un negro perfecto, que es lo que quería para este caso. Para el fondo me la jugué aplicando unos clásicos jeroglíficos egipcios. El nombre en la espalda es el del futbolista en árabe (lo copié, si está mal escrito pido disculpas).

jueves, 28 de diciembre de 2017

Tomando el pelo

Rodrigo Moreno
El 28 de diciembre es una fecha especial y divertida para los españoles y latinoamericanos. El día de los Santos Inocentes es en realidad una festividad religiosa que ha ido calando y transformándose hasta convertirse en una fiesta pagana. Ese día se hacen bromas (a veces muy pesadas) y se intenta tomar el pelo a amigos y familiares con humor. Incluso algún que otro medio de comunicación hace guiños a sus lectores con noticias falsas o sacadas de contexto con tal de hacernos reír o sorprender. 
Tal fue la dinámica del Valencia antes de la actual temporada. Aunque en este caso podemos hablar de broma de mal gusto o simplemente de humor negro. El equipo que ahora lucha en zonas altas de la clasificación de La Liga navegaba no hace mucho por zona pantanosa y sin ideas claras. Algunos jugadores se fueron y llegaron otros pero la duda del hincha era la misma. ¿Porque estos futbolistas apenas sabían dar dos toques al balón y ahora parecen un once de "balones de oro"? ¿Que había cambiado? ¿Se estaban riendo del aficionado? Hay quien piensa que se trataba de una inocentada, que realmente estaban tomando el pelo a sus aficionados.
La ilustración de esta semana está hecha a mano, con lápiz y tinta. Está inspirada en la celebración del gol de Rodrigo Moreno al Barcelona durante la actual temporada. La peluca de homenaje al fallecido Jaume Ortí, ex-presidente del club, la pinté de un naranja brillante con un rotulador Brush Pen de Ecoline (rotuladores al agua que se pueden mezclar sin problema). Me gusta el contraste que hace con el blanco y negro del resto. El negro de la camiseta lo pinté con un rotulador Posca, que le da un tono negro absoluto, es ideal para lo que quería hacer. La cara y las manos del futbolistas los pinté con acuarelas para no dar un color uniforme y que parezca más real. El propio gesto del futbolista me parece muy acertado para lo que quería mostrar, la alegría cuando las cosas te salen bien y dejan de ser una broma de mal gusto. Incluso me sirve para desear al lector un muy feliz Año Nuevo.

jueves, 28 de septiembre de 2017

O Fenómeno

Ronaldo Nazario
Uno de los eternos dilemas en el fútbol es el consabido "quien fue el mejor" futbolista en tal o cual puesto. O simplemente quien fue el mejor, así, en general. Un futbolista que suele estar en estas quinielas es Ronaldo Nazario, el brasileño. Está en las de mejor delantero o futbolista de todos los tiempos. En cualquiera va de finalista. ¡Joder, que bueno que era O Fenómeno! Un auténtico tanque en ataque. Pese a las lesiones que tuvo, el tipo demostró que era un depredador con el balón en los pies. Poco más se puede decir de él que no se haya dicho antes. Y si quieres deleitarte con sus jugadas, date una vuelta por internet y juzga tu mismo.
Cambiando de tercio, a partir de esta semana quiero centrarme en la parte técnica de las ilustraciones que voy haciendo. Quiero compartir con los lectores del blog el desarrollo de la ilustración que hago semanalmente paso a paso. Me gusta probar técnicas y acabados diferentes, jugar con ellas, hacer a veces montajes o simplemente ilustrar alguna fotografía que me ha hecho gracia. El caso es ilustrar prácticamente a diario el mundo del fútbol que tanto me gusta (aunque también me gusta ilustrar otros ámbitos o personajes, claro).
La ilustración de Ronaldo (el original, el brasileño), para esta semana, la hice basada en una fotografía encontrada mediante Google (como se dice ahora, "googleando"). Quería hacer solo su cara para una serie de futbolistas a los que llamé "Cracks Mundiales" y de la que iré desvelando poco a poco quienes son para mí. La idea era ver si era posible hacer solo la cara y aún así ser reconocible, ya que reconocemos a muchos futbolistas en ilustraciones de cuerpo entero o en acción. Hay futbolistas con rasgos muy marcados y fáciles de ilustrar. Ronaldo es uno de ellos, su dentadura y su sonrisa son casi una marca registrada. Hice la ilustración con un portaminas Staedler de 0'5 mm y luego la repasé con tinta negra. Con un escáner casero trabajé la imagen con Adobe Illustrator para darle un grosor y trazo más elaborado a las líneas. El calco interactivo, herramienta imprescindible del programa, suele salir bien a la primera pero en ocasiones debo retocar alguna línea que no sale todo lo bien que debería. El proceso de trabajo cuando hago estas ilustraciones digitales es casi idéntico para conseguir este estilo. El color lo hago con la herramienta "bote de pintura interactiva" después de contornear los trazos para mantener la apariencia. Las sombras las hago pintando con una tableta Intuos. ¿Alguien sugeriría otra técnica? ¿Cómo hacéis vuestras ilustraciones?

jueves, 14 de septiembre de 2017

El orgasmo del fútbol

Ronaldinho Gaúcho
El fútbol, como cualquier otro deporte, tiene como objetivo final que uno de los dos equipos gane la partida. Aunque cada encuentro parte con empate, el objetivo (no siempre conseguido) es ganar. Y para ganar hay que marcar un gol en la portería contraria. Es el Nirvana de este hermoso deporte. Es el orgasmo del fútbol. Y da igual si el goleador lo marca en la final del Mundial o en un "solteros contra casados". El gol es ese éxtasis que experimenta cualquiera que haya marcado un gol. Se grita. Se vive. Se goza al máximo. Es una sensación inexplicable.
Sobre el gol, el acto de marcar, se ha dicho y escrito mucho. Las mejores páginas de la historia del fútbol se han escrito gracias al gol. Uno siempre guarda en la memoria un gol, marcado (o sufrido) por uno mismo, visto por la televisión o en la propia cancha. Un gol especial siempre está en el recuerdo de todo futbolero que se precie. Muchas veces el gol inolvidable tiene más que ver con lo que representó en ese momento que por su ejecución. Muchos goles vienen a mi mente y muchos de ellos no fueron de una buena ejecución. En el momento de escribir esto me viene a la mente uno del Turco García jugando para Racing Club contra su máximo rival, Independiente. Lo marcó con la mano pero era un gol en un clásico. Un gol de pillo. De esos que se gritaron mucho. Otro gol que recuerdo es uno de Ayala jugando para el Valencia en un partido contra el Málaga en La Rosaleda. No fue especialmente lindo pero era el que abría el marcador del partido que daba el título de liga al Valencia de Rafa Benítez. Los goles no son siempre lindos pero son lo que son.
En la entrada de hoy no hablo de Ronaldinho, al que ilustro, pero es la ilustración de la semana porque ese grito con la boca bien abierta y el gesto desencajado representa el gol en su máximo exponente. Es el grito del orgasmo, la explosión final. Ronaldinho era (es) el gol y la alegría del fútbol de jogo bonito.

Esta ilustración del futbolista brasileño está hecha en tamaño A5 sobre papel con acuarelas. En esta ocasión dibujé la composición con portaminas y tinta y luego apliqué el color, al revés de como lo venía haciendo anteriormente. Con Adobe Photoshop "limpié" la imagen y le di contraste y un poco más de color a la composición.

jueves, 27 de julio de 2017

¿Viejo, yo?

El deporte, visto a nivel profesional, es cada vez más exigente y competitivo. Queremos que los futbolistas corran como gacelas durante los noventa minutos. Necesitamos ver a máquinas yendo al 100% de su capacidad todo el rato. Llegados a este punto, a mucha gente le da igual lo habilidoso o inteligente que pueda llegar a ser el deportista. Solo importa lo físico, el resto es secundario. 
Esta tendencia ha sido (y es) la mayoritaria durante mucho tiempo hasta que comenzamos a darnos cuenta de que no todo era como creíamos que era. Me explico. ¿Como puede ser que deportistas como Roger Federer, Pau Gasol, Francesco Totti y muchos más sigan, no solo compitiendo, sino haciéndolo a un muy alto nivel? Según la lógica aplastante de muchos "forofos", esta gente debería estar cuidando plantas en el jardín de su casa y no dando guerra. Quizás la experiencia, la propia constitución del deportista así como el cuidado de su físico tengan algo que ver. También tiene mucha importancia la ciencia y la medicina deportiva, que han avanzado mucho a raíz de la rápida profesionalización de muchos deportes. 
No creamos que el deportista tiene fecha de caducidad, simplemente deja de competir a cierto nivel, deja de parecerle interesante el pelear por todo anteponiendo el físico a otros factores. La experiencia es un grado que a veces no se valora en el deporte ultra profesional de hoy en día. ¿Porque nos extraña ver a Buffon de titular en la final de la última Champions? ¿Que hacía Carboni jugándolo todo en aquel Valencia del doblete? ¿Porque Roger Federer sigue peleando todos los títulos que juega? Quizás los más veteranos recuerden el mundial de Italia en 1990. En el partido inaugural, Argentina perdió contra Camerún y a todos se nos quedó cara de tonto (además de por el resultado) cuando casi al final del partido entró un suplente camerunés de 38 años. Roger Milla no solo jugó varios partidos de ese Mundial, sino que marcó 4 goles. Por si fuera poco, 4 años más tarde jugó otro campeonato del mundo, en EEUU con...¡42 años! ¿Viejo, yo?

La ilustración de Roger Milla está tomada de una imagen suya celebrando un gol en el Mundial de Italia '90. Dibujo hecho a lápiz con portaminas Staedler y tinta Faber-Castell. Escaneado, y sombreado y coloreado con Adobe Illustrator.

jueves, 22 de junio de 2017

Dios, échame una mano

Diego Maradona, Peter Shilton y Dios
Una efeméride es, según la Real Academia Española, "un acontecimiento notable que se recuerda en cualquier aniversario de él". En el fútbol, como en muchos otros ámbitos, se celebran muchísimas efemérides. Las más populares suelen recordar campeonatos , finales agónicas y títulos ganados con sangre, sudor y lágrimas. Pero también hay recuerdos de acontecimientos que marcaron un momento del partido, un segundo que quedó en el recuerdo de protagonistas y espectadores y que se suele celebrar siempre que sea posible. Un gol, una parada o una jugada suele quedar tatuada en la retina de los espectadores y con el paso del tiempo va cobrando vida propia, y el gol se acaba marcando desde cada vez mayor distancia, o el delantero se acaba yendo cada vez de más y más defensores. 
Hoy es una de esas efemérides mágicas del fútbol. Hoy se celebran dos de los mejores goles nunca vistos en un Mundial (casi diría que en la historia del fútbol). El 22 de junio de 1986 se jugó en el mítico estadio Azteca de México, el partido correspondiente a los cuartos de final entre Argentina e Inglaterra. La sangre derramada durante la Guerra de las Malvinas aún estaba caliente y ambos equipos pretendían hacer justicia sobre el terreno de juego. Era una vendetta deportiva. Ambos equipos se tenían muchas ganas. 
De los dos goles que marcó Argentina en este partido, hoy voy a hablar solo de uno. El que abrió el marcador. Es el llamado gol de "La mano de Dios". Todo ocurrió muy rápido, demasiado para el ojo humano. Tanto que incluso hoy, más de 30 años después del episodio, cuesta verlo con claridad en las pantallas. Transcurría el minuto 6 de la segunda parte y una jugada de Diego Maradona cambió la historia del fútbol. En un intento de tirar una pared con su compañero Jorge Valdano, el defensor Steve Hodge logró interceptar el balón con la punta del botín, desviando la pelota hacia su portería y, de esa manera, romper el fuera de juego en el que estaba Maradona, dispuesto a recibir la pared de Valdano. Como el balón venía bombeado desde arriba, el portero inglés Peter Shilton se lanzó a por el balón al mismo tiempo que lo hacía el pequeño Diego con su metro y sesenta y cinco centímetros de altura. Como Maradona no llegaba de cabeza, decidió tirar de picaresca y golpeó la pelota con la mano. Mano clara para todos menos para el árbitro tunecino y su asistente. El gol subía al marcador para sorpresa no solo de los ingleses sino incluso del propio Maradona que en el festejo no paraba de mirar a los jueces. Fue Diego quien al finalizar el partido dijo que el gol había sido "un poco con la cabeza y un poco con la mano de Dios". Así es, Dios le había echado una mano.

Ilustración hecha con acuarelas. Comencé con las manchas del cuerpo y las cabezas. El color gris del portero lo hice con rotulador. Para añadir detalles utilicé lápiz y tinta. La mano de la parte superior está pintada con rotulador y el destello del balón lo hice con Adobe Photoshop para darle un tono místico a la composición.

jueves, 15 de junio de 2017

¡Fue sin querer queriendo!

Memo Ochoa
Las expectativas creadas en torno a un futbolista a veces son muy altas. Ponemos el listón tan alto que luego nos asustamos. Es tal la presión que debe soportar la supuesta estrella que luego acaba estrellada. Ejemplos en cada temporada hay muchos y podría hacer un blog hablando solo de estos casos. 
Por poner un ejemplo, esta semana ilustro al "Memo" Ochoa. El mexicano es un auténtico porterazo que, tras brillar en su país, dio el salto a Europa buscando hacerse un hueco entre los grandes. Tuvo la suerte de jugar en Francia y España pero en clubes discretos como el Ajaccio, Málaga y Granada. En los citados clubes se le esperaba como un seguro en la portería, como una garantía. Su suerte quiso que en Francia su equipo encontrase su lugar en la parte baja de la clasificación hasta que en su tercera temporada el descenso a segunda se hizo realidad. Ochoa emigró a la todopoderosa liga española y aterrizó en el Málaga. Llegar con el cartel de estrella y tener por delante a un porterazo como el camerunés Kameni no es algo fácil de digerir ni de asimilar. El mexicano apenas pudo demostrar su valía tras haber hecho un gran mundial (hablo del de Brasil) y acabó jugando pocos partidos de Liga y algunos de Copa. 
El "Memo" no bajó los brazos y se embarcó en la aventura del Granada, propiedad de un millonario asiático que apostó por montar un equipo al más puro estilo "Torre de Babel". El proyecto era ambicioso y con estrellas de la talla del mexicano, pero quizás pecó de poco realista. Pese a ser el portero más goleado esa temporada, también fue récord haciendo paradas. El equipo andaluz acabó en segunda pero Ochoa fue de los futbolistas que más valoró la afición. 
Se puede decir que, pese a ser uno de los mejores porteros que ha tenido la selección mexicana, Guillermo Ochoa no ha tenido suerte en su aventura europea. Se esperaba mucho de él, si, pero tampoco es que estuviese en equipazos en donde pudiera demostrar su valía. Al "Memo" le metieron goles por todos lados mientras él hacía lo imposible por pararlo todo. Si me preguntan si querría tenerle en mi equipo, mi respuesta sería rotunda y afirmativa, si. A Ochoa le han metido goles, si, pero el podría defenderse al más puro estilo Chavo del Ocho: "Fue sin querer queriendo".

El dibujo de Ochoa fue realizado con portaminas Staedler y tinta. Tras escanear el trabajo, retoqué las líneas con Adobe Illustrator para darle más movimiento. El color y el sombreado también lo hice con dicho programa. El barril lo obtuve de un banco de imágenes gratuito y lo coloqué para darle ese toque a Chavo del Ocho.

jueves, 2 de febrero de 2017

Dándole la mano a Dios

Peter Shilton y Ali Bin Nasser
El 22 de junio de 1986 iba a pasar a la historia por muchas cosas. Estábamos en plena recta final del mundial de fútbol de México. Se jugaban los cuartos de final entre Argentina e Inglaterra (los otros cuartofinalistas eran la Brasil de Sócrates, la Francia de Platini, Alemania Federal que llegaría a la final, México con Hugo Sánchez, la España de Butragueño y la Bélgica de Enzo Scifo).
Había muchísima tensión en el ambiente. El motivo no era otro que la guerra, la maldita guerra. En 1982 la dictadura militar que gobernaba Argentina, en un intento de ganar apoyo popular, decidió intentar recuperar por la fuerza la soberanía de las Islas Malvinas (las llamadas Falklands por los ingleses). La guerra entre ambos países se desató y la contienda duró poco más de dos meses. Cientos de muertos en ambos bandos dejaron una herida que en aquel Mundial seguía sangrando. 
Muchos medios de comunicación se dedicaron a promocionar aquel partido como una especie de revancha tras la guerra. Y eso pasó. No había más que ver las caras de los jugadores mientras sonaban los himnos nacionales. El partido prometía emociones fuertes.
Y vaya que si las hubo. Aquel partido será siempre recordado por dos hechos en los que, dicen los supersticiosos, hubo intervención divina: en el minuto 6 de la segunda parte Peter Shilton, el portero inglés, va a por un inocente balón bombeado al que llegan antes la cabeza y la mano de Diego Maradona. Primer gol de Argentina. El segundo hecho ocurrió tan solo 4 minutos más tarde. Tras recibir un pase del "Negro" Enrique en mitad de la cancha, Diego Maradona comienza a irse de medio equipo inglés en dirección a la portería inglesa (dejó atrás a Beardsley, Reid, Butcher, Fenwick y Peter Shilton) para marcar el gol más bonito de la historia, el gol del siglo. Si a esto añadimos el relato de Victor Hugo Morales a uno se le pone la piel de gallina (hágalo, por favor, vea el vídeo aunque solo sea una vez en su vida).  Resultado final: Argentina 2, Inglaterra 1 (descontó Gary Lineker).
Todo esto pasó aquel 22 de junio de 1986, aquel en el que Peter Shilton, ante la inocente mirada del árbitro tunecino Ali Bin Nasser, daba la mano al inicio del partido a Dios, a Diego Armando Maradona, sin saber lo que iba a ocurrir. 

Ilustración realizada íntegramente a mano. Portaminas Staedler 0'5mm con entintado de Faber-Castell. El color y el sombreado lo puse con rotuladores Letraset Promarker. Para retocar la nitidez y el contraste trabajé la imagen en Adobe Photoshop.

jueves, 3 de noviembre de 2016

El gol imposible

Marco Van Basten
La Eurocopa de Alemania en 1988 fue uno de los primeros torneos importantes que recuerdo haber visto de pequeño por televisión. Aún no había tantísima información al alcance de todos y te ibas enterando de las cosas por los periódicos, la tele y las cosas que te contaba la gente. 
Mis recuerdos sobre aquel torneo se van borrando con el paso del tiempo pero lo importante se queda. 
Los dos equipos que se plantaron en aquella mítica final, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y Holanda, eran dos equipos que daba gusto verlos jugar. Jugaban un futbol alegre, divertido y demoledor. Eran los típicos equipos contra los que no querrías que tu equipo se enfrentase ni loco. Jugaban casi de memoria. 
En aquél torneo, en el que solo jugaron 8 selecciones, ambos equipos llegaron a la final pese a haber compartido el grupo B de la Eurocopa. 
Y la final, con dos equipazos como aquellos, prometía espectáculo. 
Los holandeses se llevaron el gato al agua con goles de Gullit y Van Basten (que harían de las suyas en el famoso Milán de Sacchi). 2-0 para los holandeses y a festejar. 
La ilustración de ésta semana va dedicada a Marco Van Basten y aquel famoso pepinazo a Dasaev. Un gol, el segundo del partido, que puedes verlo repetido mil veces pero sigues sin entender como Van Basten logró poner el balón ahí. Una auténtica obra de arte. 
Por eso el artículo de la semana lleva ese título: el gol imposible.

Para realizar la ilustración cogí algo de inspiración en los carteles soviéticos del siglo pasado. Me gustaba el estilo pero no quería copiar. Toda la ilustración está hecha a lápiz, entintada y luego escaneada. Incluso las letras están hechas a mano. El color fue con Adobe Illustrator.

jueves, 27 de octubre de 2016

Marcando territorio

Leandro Machado
Leandro Machado fue un (a mi gusto) gran delantero con un fugaz paso por el Valencia. Solo defendió la casaca Che durante la temporada 1996/97 pero fue suficiente tiempo para dejar huella en el club. Solo marcó 8 goles con el equipo valencianista pero uno de ellos fue más que especial. 
En plenas Fallas, las fiestas mayores de Valencia, el equipo jugaba en el Vicente Calderón contra el Atlético de Madrid. 
El Frente Atlético, el mayor grupo de animación de la hinchada rojiblanca, no dejaba de animar a su equipo a la vez que la tomaba con el delantero brasileño. Con el partido 1-3 a favor de los visitantes, Leandro consiguió marcar el cuarto y definitivo tanto a favor del Valencia y fue cuando decidió devolver el "favor" a la hinchada atlética. Ni corto ni perezoso, para celebrar el gol se dirigió detrás de la portería, se puso a cuatro patas y simuló una meada como si fuese un perro. La duración de tan bochornosa celebración fue muy breve, quizás porque ningún compañero se acercó a celebrarlo con él, quizás por la lluvia de objetos que le caían desde la grada. 
En cualquier caso, la anécdota quedó en eso, una "curiosa" anécdota que quizás en La Liga actual le hubiese costado una más que segura sanción (y un tirón de orejas del todopoderoso Tebas). 
Leandro quiso marcar territorio y salió con el rabo entre las piernas. 


Esta ilustración, realizada hace ya un tiempo, la hice con tinta y rotuladores Kuretake Zig. El dibujo lo comencé con portaminas Staedler antes de perfilarlo y colorearlo. El césped aunque lo coloreé con los rotuladores tuve en mente darle color digital, con Adobe Photoshop. El retoque final del trabajo si que fue con Adobe Photoshop para realzar el color.