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jueves, 20 de septiembre de 2018

Mundial 2018: Costa Rica

Keylor Navas
Los cupos de centro y norteamérica para participar en la fase final del Mundial son pocos y suelen estar repartidos entre los de siempre. Desde Italia 90 (primera participación) Costa Rica ha sabido como hacerse con uno de esos preciados cupos. Salvo en 3 citas mundialistas, ha estado en todas desde entonces. Es un pequeño país pero con muy buenos futbolistas. Quizás también conoce sus limitaciones y sabe que su participación en un Mundial es más bien testimonial. En Rusia 2018 no pasó de la primera ronda. ¡Suerte a la próxima, Ticos!
Si quería ilustrar a alguien fácilmente reconocible de Costa Rica estaba claro: Keylor Navas. El portero del Real Madrid es un icono del equipo. La ilustración la hice a portaminas y tinta (repasando y luego borrando el lápiz). El escaneo lo tracé en Adobe Illustrator y le di color y sombras con la tableta gráfica (Intuos). Ya con Adobe Photoshop le añadí el fondo, jugando con ese aura de santo (Navas es un tipo muy religioso, como muchos futbolistas americanos) y la posición de sus manos.

jueves, 28 de junio de 2018

Mundial 2018: Australia

Matthew Ryan
Las jornadas siguen pasando en el Mundial de Rusia y van quedando las más fuertes (que no las que de antemano se consideran mejores). Australia es una de las eliminadas pero hay que reconocer que saben jugar. Con muchos de sus futbolistas en grandes ligas europeas (sobre todo la Premier League inglesa), el nivel de Australia ha ido subiendo poco a poco. Sobre todo desde que compiten en la zona asiática ya que antes jugaban en la zona de Oceanía, que debe de ser de las más flojas a nivel mundial. Pese a todo, es de las casi fijas en cada cita mundialista.
Matthew Ryan es uno de sus futbolistas más conocidos, al menos en España e Inglaterra, y el encargado de proteger la vulnerable portería australiana.
Me hizo mucha gracia una imagen del futbolista con el torso desnudo y mirada desafiante. Enseñando tatuajes y presumiendo de físico. Copié la fotografía a ojo con un portaminas de 0'5 mm. para luego entintarla y escanearla para poder trabajarla en Adobe Illustrator. Vectoricé totalmente la ilustración y le di color con el bote de pintura interactiva. El sombreado si que es algo más manual que hago con la tableta Wacom. Los tatuajes también los dibujé a mano siguiendo el mismo proceso. Quise hacer un guiño a la película "Cocodrilo Dundee" con una especie de póster homenaje.

jueves, 15 de junio de 2017

¡Fue sin querer queriendo!

Memo Ochoa
Las expectativas creadas en torno a un futbolista a veces son muy altas. Ponemos el listón tan alto que luego nos asustamos. Es tal la presión que debe soportar la supuesta estrella que luego acaba estrellada. Ejemplos en cada temporada hay muchos y podría hacer un blog hablando solo de estos casos. 
Por poner un ejemplo, esta semana ilustro al "Memo" Ochoa. El mexicano es un auténtico porterazo que, tras brillar en su país, dio el salto a Europa buscando hacerse un hueco entre los grandes. Tuvo la suerte de jugar en Francia y España pero en clubes discretos como el Ajaccio, Málaga y Granada. En los citados clubes se le esperaba como un seguro en la portería, como una garantía. Su suerte quiso que en Francia su equipo encontrase su lugar en la parte baja de la clasificación hasta que en su tercera temporada el descenso a segunda se hizo realidad. Ochoa emigró a la todopoderosa liga española y aterrizó en el Málaga. Llegar con el cartel de estrella y tener por delante a un porterazo como el camerunés Kameni no es algo fácil de digerir ni de asimilar. El mexicano apenas pudo demostrar su valía tras haber hecho un gran mundial (hablo del de Brasil) y acabó jugando pocos partidos de Liga y algunos de Copa. 
El "Memo" no bajó los brazos y se embarcó en la aventura del Granada, propiedad de un millonario asiático que apostó por montar un equipo al más puro estilo "Torre de Babel". El proyecto era ambicioso y con estrellas de la talla del mexicano, pero quizás pecó de poco realista. Pese a ser el portero más goleado esa temporada, también fue récord haciendo paradas. El equipo andaluz acabó en segunda pero Ochoa fue de los futbolistas que más valoró la afición. 
Se puede decir que, pese a ser uno de los mejores porteros que ha tenido la selección mexicana, Guillermo Ochoa no ha tenido suerte en su aventura europea. Se esperaba mucho de él, si, pero tampoco es que estuviese en equipazos en donde pudiera demostrar su valía. Al "Memo" le metieron goles por todos lados mientras él hacía lo imposible por pararlo todo. Si me preguntan si querría tenerle en mi equipo, mi respuesta sería rotunda y afirmativa, si. A Ochoa le han metido goles, si, pero el podría defenderse al más puro estilo Chavo del Ocho: "Fue sin querer queriendo".

El dibujo de Ochoa fue realizado con portaminas Staedler y tinta. Tras escanear el trabajo, retoqué las líneas con Adobe Illustrator para darle más movimiento. El color y el sombreado también lo hice con dicho programa. El barril lo obtuve de un banco de imágenes gratuito y lo coloqué para darle ese toque a Chavo del Ocho.

jueves, 12 de enero de 2017

¿Quieres morir?

Carlos Kameni
Hay gente, poco amante del fútbol, que piensa que el futbolista es un trabajador más, como cualquier otro. Y en parte tienen razón, porque cobran un sueldo (mas o menos alto, depende de muchos factores), han de cumplir un horario y tienen derechos y obligaciones como muchos otros trabajadores. 
Pero, y aquí está la cuestión, deben soportar a los aficionados. Para lo bueno y para lo malo. Los aficionados animan, hacen sentir los colores que defienden, suben la moral y están a su lado siempre. Pero también pueden ser un molesto compañero de viaje, porque en las malas muchos hinchas apoyan y dan aliento pero hay algunos (no muchos por suerte, aunque depende del equipo) que se dedican a machacar mentalmente al futbolista. Tener que soportar insultos, menosprecios y demás lindezas de manera gratuita es muy duro. Muchos hinchas se creen en el derecho de hacerlo sin la menor consecuencia. Pero claro, hay futbolistas que estallan ante este atropello. 
Es el caso, entre muchos otros, de Carlos Kameni. El portero camerunés, entonces jugador del Espanyol, no pudo soportar los insultos de dos aficionados en pleno entrenamiento y reaccionó de una manera un tanto violenta. "¿Que pasa, quieres morir?" le dijo Kameni, según uno de los aficionados, a uno de ellos. 
El equipo, allá por el 2009, estaba pasando una mala racha y algunos aficionados decidieron ir a "apretar" a los jugadores en el entrenamiento. Si nos paramos a pensar, un futbolista, siendo profesional, quiere lo mejor para su equipo y lo último que quiere es perder. Da igual lo que le puedan gritar, él quiere ganar. 
No se justifica tal amenaza pero entiendo a los futbolistas cuando, hartos de tanta mala educación, se enfadan e incluso se encaran con esa gente. 
Cuidado cuando increpes a un futbolista, porque puedes morir.

Para la ilustración cogí esta escena de Kameni con un rival (probablemente sea Iborra, del Sevilla) y le di un toque de cómic con el globo de "kaboom", vectorizado de una imagen encontrada en internet. El dibujo fue hecho a portaminas y entintado con Faber-Castell para luego escanearlo y tratarlo con Adobe Illustrator.

jueves, 13 de octubre de 2016

La soledad del portero

Ernesto Mena

Siempre me he sentido identificado con los porteros de fútbol. Además, siempre que jugaba de niño me pedía ser portero. Aún recuerdo unos guantes Reusch de Nery Pumpido que me regalaron y que utilizaba como talismán en mis partidos. Me gustaba ser portero y creo que se me daba bien porque incluso me elegían para serlo. Cuando alguna vez intenté ser otra cosa en el campo me ganaba los abucheos de compañeros y adversarios. 
Los porteros son tipos vulnerables que se juegan ser héroes o villanos en cuestión de segundos. Un delantero falla un gol y muy clara tenía que ser la ocasión para que se le recrimine. En cambio el portero es frágil, es el último obstáculo antes del gol. Una estirada tarde, un despeje de puños a donde no tocaba o comerse un amago del delantero y el portero es crucificado. Es así y nadie puede negar eso. Como tampoco puede negarse que un penalty parado o una estirada a mano cambiada ante el misil que va directo a la portería puede elevarle a los altares del deporte rey. 
Además, una de las cosas que me gustan de los porteros es que suelen jugar hasta muy mayores. No es raro ver porteros que pasan los 40 años y siguen dando guerra bajo los palos. Como Ernesto Mena, un portero del ascenso argentino (las categorías inferiores) que recuerdo ver en las páginas de la desaparecida revista "Súper Fútbol", una antigua publicación mensual de Argentina. Con mi hermano siempre nos reímos al recordar esas páginas, porque el cronista decía de él algo así como "tiene 40 años y un gran futuro por delante". Desconozco que fue del portero, pero el gran futuro no fue jugar en un grande, por lo que pude saber. 
Así es la soledad del portero.
HerrRalf.es



Este dibujo está hecho íntegramente con tinta y rotuladores. Como viene siendo habitual, realizo el dibujo a lápiz y lo entinto para luego borrar los restos de lápiz. Para colorear utilicé rotuladores Letraset Promarker y Kuretake Zig. Una vez hecho lo escaneé y retoqué los colores con Adobe Photoshop para realzarlos.

lunes, 19 de octubre de 2015

¿Y a vos quien te conoce?

Luis Alberto Landaburu

Hay jugadores que llegan a ser famosos. Ricos y famosos. Los ves hasta en la sopa, se convierten en referentes para los niños y son idolatrados. Muchos llegan a eso pero hay muchos otros que no. 
Hay tipos que juegan al fútbol, sin más. Tipos que cada partido salen a dar lo mejor de sí. Luchan, se cabrean, sangran, festejan. Pero saben que nunca llegarán a ser portada de revista. Nunca serán esos jugadores que son la imagen de un producto. Nunca verán a los niños con su nombre impreso en la espalda.
Pero déjenme decirles algo: esos tipos son los que hacen el equipo. Son los que se parten la cara por su equipo y luchan hasta el final sabiendo que tan solo un puñado de hinchas, con suerte, se lo agradecerán. 
En la ilustración de ésta semana ilustro a Luis Alberto Francisco Landaburu. Este arquero vivió a la sombra de un gran jugador, Ubaldo Matildo Fillol. Ser arquero suplente de un mito te convierte en eso, en un semi desconocido. En un jugador en la sombra. En un tipo al que nadie ve y nadie conoce. Alguien que solo está deseando jugar al fútbol. No quiere fama, solo quiere jugar. Y le da igual que, saliendo del vestuario, alguien buscando un autógrafo le esquive y le diga "¿Y a vos quien te conoce?".

lunes, 14 de septiembre de 2015

Hay que estar loco...

René Higuita
Dicen que para ser portero (arquero, para mis amigos latinoamericanos) hay que estar loco.Y si no que se lo digan a René Higuita, uno de los locos más lindos del fútbol. Capaz de lo peor pero también de lo mejor. De lo primero destacaría una jugada que nunca olvidaré (probablemente no seré el único): en el mundial de Italia de 1990 jugando contra Camerún, Roger Milla le "robó la cartera" y marcó. Muchos reprocharon el intento de regate que hizo René, pero a mi (en aquel entonces un pipiolo) me pareció increíble el valor que tuvo para hacer eso. Efectivamente, había que estar loco. 
Como lo mejor (quizás lo mejor que vi jamás a un portero) de René hay que mencionar "El Escorpión", mítica parada que realizó jugando contra Inglaterra...¡En Wembley!. Hace pocos días se cumplieron 20 años de este paradón. Y por ello mi homenaje a modo de ilustración. ¡No te mueras nunca, René!


martes, 18 de agosto de 2015

¡Salud al campeón!

Hugo Gatti y Amadeo Carrizo con River Plate

¡Campeones de América! El pasado 11 de agosto River Plate le ganó 3-0 a Tigres de México (partido de vuelta, el de la ida en México acabo 0-0) y se consagró, por tercera vez en su historia, campeón de la Copa Libertadores (Por cierto, record mundial: vigente campeón de este torneo, de la Recopa y Copa Sudamericana) Siempre fuí hincha de River, incluso conservo mi antiguo carnet de socio. Guardo muy buenos recuerdos de mis visitas al Monumental. También de todo lo que viví en el club (Partidos, colonias veraniegas, maratones huyendo de la policía o barras bravas y una muy especial saliendo en un camión de basura porque el estadio y los alrededores estaban inundados). Mi homenaje al flamante campeón viene con esta ilustración de dos míticos porteros. Uno es Amadeo Carrizo, a quien tuve el gusto de conocer personalmente, ya que fue mi maestro en la escuela infantil de River. Un tipo encantador, simple, bonachón, muy buena persona. El otro, aunque famoso gracias a Boca, jugó unos años en el equipo. Aquí en España es más conocido como tertuliano en programas deportivos: Hugo Orlando Gatti, el "Loco". El mismo que, el año de la liga de Benítez, dijo que si el Madrid no ganaba la liga se pegaba un tiro en medio del Bernabéu. Seguimos esperando, Loco.