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jueves, 31 de mayo de 2018

Mundial 2018: Arabia Saudí

Fahad Al-Muwallad
Vamos a hablar sin pelos en la lengua. Hay selecciones que solo van de relleno a los Mundiales. Van porque los equipos contra los que tienen que competir para hacerse un lugar en la fase final son una castaña. Arabia Saudí es de esas selecciones de relleno. Su entrenador, Juan Antonio Pizzi, no pudo clasificar a Chile a este Mundial y cogió las riendas del equipo asiático con los deberes hechos. Las cosas en el Mundial pintan mal para este equipo, encuadrado en la fase de grupos con Uruguay, Egipto y la anfitriona Rusia. Uno de sus jugadores "estrella", Fahad Al-Muwallad, ni siquiera ha conseguido ser titular en el Levante U.D. de España.
Para la ilustración de la semana escogí a este personaje por lo que representa. Vino de la mano de otros compañeros de selección a LaLiga de España a través de un acuerdo de colaboración por el cual varias promesas saudíes fueron colocados de forma casi arbitraria en varios equipos españoles. El Levante apenas ha contado con Fahad, lo que despertó la bronca de los aficionados saudíes que en redes sociales utilizaron #WhereIsFahad a modo de protesta. De ahí la frase en el fondo de la ilustración y las pelotas a modo simbólico. Hice la ilustración con lápiz, tinta y acuarela. El fondo es un motivo que se puede encontrar en la Alhambra de Granada, muy apropiado para la composición.

jueves, 10 de mayo de 2018

Mundial 2018: Uruguay

Sebastián Coates
"¡Uruguay que no ni no!". Quien esté algo familiarizado con el fútbol sudamericano, y más concretamente el uruguayo, sabrá reconocer este grito de guerra. De origen desconocido, representa la garra y la fuerza del fútbol charrúa. A todos los amantes de este deporte nos ha llamado siempre la atención como Uruguay, siendo un país tan pequeño y con poco más de 3 millones de habitantes, no pare de sacar muy buenos futbolistas cada año. Desde Enzo Francescoli, pasando por el "Loco" Abreu y Luis Suárez hasta llegar a nuestro personaje ilustrado de la semana, Sebastián Coates. El defensa uruguayo fue elegido mejor jugador joven en la Copa América del 2011 y ha sabido crecer a nivel profesional. Será uno de los líderes de la selección sudamericana que aspira a algo grande en el próximo Mundial.
Para representar a Uruguay quería hacer a alguien que no fuese Luis Suárez y que fuese una pieza importante del equipo. Me llamó la atención la carrera profesional de Sebastián Coates, un tipo que sin hacer ruido ha sabido dar el salto a un grande de Europa y mantenerse, que no es fácil. Las ilustraciones con acuarela me permiten salirme de lo plano y, en ocasiones, artificial. A veces se me va la mano con alguna mancha o intensidad de color pero me siento más libre con esta técnica. Me da la posibilidad de poder corregir algún pequeño error o detalle sin que se note mucho (y sino puedo abusar un poquito de Photoshop). Como hago últimamente, quería "cerrar" la ilustración para que quede más entera. El círculo a modo de balón de fútbol con un poco de yerba mate de fondo y el balón oficial del Mundial asomando de manera pícara cierran la obra.

jueves, 22 de febrero de 2018

Mundial 2018: Brasil

Philippe Coutinho
Ante una cita internacional (en este caso, La Cita, con mayúsculas) siempre hay candidatos a ganar. Dicen que solo con la camiseta no se ganan partidos, pero Brasil si que es una clara excepción. Brasil es una candidata a ganar siempre que juega. El país no para de sacar grandes jugadores cada año. Tiene todas las posiciones cubiertas, desde la portería hasta la delantera. Por todo esto es una seria candidata a ganar el próximo Mundial. Tras fracasar en el pasado torneo, el de su casa, quiere añadir otro trofeo a sus vitrinas. Y uno de los que va a ayudar a hacer esto realidad es Coutinho. Tras llegar a Barcelona desde Liverpool por una cuantiosa cantidad de dinero, el centrocampista se siente preparado para triunfar en un Mundial.
El brasileño es un futbolista que ha estado en boca de muchos medios durante el último año, desde que manifestó su deseo de abandonar el Liverpool para marcharse al Barcelona. La operación, que se sabía que se realizaría, era cuestión de tiempo...¡y de mucho dinero! 160 millones de euros y una cláusula imposible hicieron al dinero destacarse en esta ilustración. Cogí de fondo una imágen de una publicación antigua en la que destacaban muchas ofertas. La camiseta del propio futbolista parece estar en venta. Quería ilustrar a Coutinho para representar a Brasil e intentar huir del clásico Neymar. La figura del futbolista la hice con tinta y acuarelas y de hecho grabé el proceso de trabajo en un video en Youtube. Quería compartir la experiencia.

jueves, 14 de diciembre de 2017

No me toques las palmas...

Unai Emery
Ser entrenador es duro. Hay que entrenar jugadas, tácticas, esquemas, etc... y que todo salga como estaba planeado el día del partido. Que tus futbolistas te hagan caso y no vayan a su bola. Luego hay entrenadores con nervios de acero, que aguantan todo el partido sentados en el banquillo porque confían ciegamente en sus jugadores y en que todo salga bien y los que no paran quietos ni un segundo. Estos son los actores a pie de campo, la cara divertida del fútbol. No dejan de dar indicaciones, avisos, gritos, cambian la posición de algún jugador o protestan cada decisión del árbitro o del que se le cruce por delante.
Uno de estos hombres-espectáculo es Unai Emery. Quien haya visto alguno de sus equipos en directo sabe de lo que hablo. Emery debe quemar las mismas calorías que cualquiera de sus futbolistas en un partido cualquiera. Corre, salta, se agacha, da (muchas) palmas y gesticula como un doble de Jim Carrey. Es tal el show que da en la banda que hay gente que le presta más atención a él que al propio partido. ¡De locos!
Tuve ocasión de ver al Valencia de Emery en Mestalla y pese a estar muy atento al partido, miraba con el rabillo del ojo al banquillo. Un amigo comentó en una ocasión que le recordaba a un "bailaor". Y así quise ilustrarlo. Emery coge la postura del "bailaor" de flamenco a punto de arrancar a bailar. Las manos incluso tienen la posición de ataque. El gesto de la cara es muy característico en él, boca abierta y ceño fruncido. El morado es un color más propio del mundo del espectáculo, más vistoso. Esta ilustración está hecha con acuarelas para darle más vida y textura a la obra. Las sombras, en esta ocasión, las hice también con acuarela negra diluida y difuminada con el propio pincel. Tan solo tracé el contorno de la figura con un rotulador Rotring negro de punta gruesa (0'8 mm) y algunas líneas con otro rotulador de punta fina.

jueves, 30 de noviembre de 2017

Huevos

Diego Pablo Simeone
¿A quien no le suena la frase "partido a partido"? ¿Quien de los entrenadores actuales del fútbol español diría usted que es el más pasional y entregado? ¿Quien dice que "el esfuerzo no se negocia"? No le de más vueltas, tiene usted en mente a Diego Pablo Simeone. "El Cholo", como se le conoce en los ambientes futboleros, es un tipo que como jugador se dejaba hasta la última gota de sudor en la cancha. Supo defender las camisetas de los clubes en los que jugó con una lealtad y entrega absolutas. No solo corría sino que no se arrugaba ante nadie y daba la cara por sus compañeros. Era un jugador de esos que uno siempre quiere en su equipo aunque a veces se le iba la mano (o la pierna, como puede confirmar Julen Guerrero). No era un talento como futbolista pero tenía huevos, y eso la hinchada lo agradecía. Y cuando dio el salto a los banquillos no iba a ser menos. Pide siempre a sus futbolistas que den lo mismo que daba él en la cancha. Entrega, pasión y huevos. Sus equipos juegan con una intensidad increíble. No ofrecen espectáculo pero si resultados.
Para ilustrar a Simeone se me ocurrió contrastar esa imagen de tipo duro y atlético (en todos los sentidos) con unos frágiles huevos. La mirada del tipo desafía al espectador, está desnudo mostrándose tal y como es él. Las pinceladas de acuarela refuerzan la masculinidad y tosquedad de la figura. Sus grandes manos guardan con cuidado la cesta de los huevos. Parece mostrarlos para enseñar lo que más valora y cuida. Quise escapar de la típica imagen del entrenador a pie de campo dando gritos, en especial de alguien como "El Cholo", sería muy previsible y poco original. El perfilado de la ilustración está hecha con tinta negra y para esta obra opté por "cerrar" el dibujo.

jueves, 19 de octubre de 2017

Carlos I de Liniers y III de La Boca

Carlos Bianchi
Argentina, como muchos otros países latinoamericanos, rinde un culto a veces exagerado a sus próceres. Cada país tiene los suyos propios a los que adora hasta el punto de tener un himno propio o adornar cada despacho oficial con su retrato. Así, Venezuela tiene a Simón Bolívar, Uruguay a José Artigas o Chile a Bernardo O'Higgins. ¿Y Argentina? Argentina tiene a Manuel Belgrano, José de San Martín y Carlos Bianchi. Si, si, ha leído bien, Carlos Bianchi. El entrenador bonaerense se ha ganado el derecho a ser reconocido como prócer de la nación. Méritos tiene y bien merecidos. Con su querido Vélez Sarsfield logró, como entrenador, la única Copa Libertadores del club y con Boca Juniors consiguió ni más ni menos que tres Copas Libertadores. Eso le convierte, con toda justicia, en uno de los mejores entrenadores americanos de la historia. Su paso por el viejo continente es otra historia, pero hoy hablamos del prócer, del personaje adorado en Argentina.
La ilustración es un montaje de la cara de Bianchi con el cuerpo de José de San Martín en uno de sus más famosos retratos. Los colores de la bandera argentina cambian por el azul y oro de Boca Juniors. Para darle el estilo clásico ilustré la composición con acuarelas y lápiz, dejando el uso de tinta negra tan solo para pequeños detalles de la vestimenta. Aunque por el escaneado no se aprecia, los remates de la ropa los pinté con tinta dorada para darle mas pompa al retrato. El pelo lo hice con lápiz de punta dura y portaminas trazando la dirección para darle forma y volumen. En la parte izquierda de la ilustración apliqué un poco de sombreado con acuarelas para destacar la parte derecha, donde mira el personaje. Una vez escaneada la ilustración le hice unos retoques mínimos de color y contraste con Adobe Photoshop.

jueves, 19 de enero de 2017

Shut up and take my money

Florentino Pérez
El fútbol es un deporte de once contra once (y siempre gana Alemania, añadió el gran Gary Lineker hace años) en el que da igual lo que haya costado un futbolista. Desde que se inventó este deporte han habido sorpresas en las que el favorito en las apuestas pierde (a veces estrepitosamente) contra el más débil. La lógica de los millones no existe, sino la Quiniela no tendría razón de ser. 
Pese a eso hay presidentes y dueños de clubes de fútbol, sobre todo en Europa y recientemente en China, que están empeñados en gastar millones de euro para tener a las estrellas del momento defendiendo sus colores. Da igual lo que cuesten, hay que gastar millones para generar más negocio. El engranaje del fútbol moderno necesita estar engrasado con traspasos escandalosamente caros. 
Pero claro, como decía al comienzo, no siempre el futbolista más caro es el mejor. Hay jugadores que no se adaptan al juego, a la ciudad, a los compañeros o a otros factores y convierten los millones en papel mojado. 
Pero un fiasco de fichaje no va a asustar a un tipo como, por ejemplo, Florentino Pérez. El amo y señor del Real Madrid se ha especializado, en sus dos etapas al frente del club blanco, en reventar el mercado de fichajes pagando millonadas: 60 millones de euro por Figo, 75 millones por Zidane, 96 por Cristiano Ronaldo o 101 por Bale. Esos eran, en principio, sus caballos ganadores. Entre medias, otros tantos millones en futbolistas de pobre rendimiento: Woodgate, Gravesen o el fiasco Kaká, por dar nombres.
Pero da igual, Pérez tiene (y tendrá, a tenor de sus jugosos contratos a través de la obra pública en España) el dinero por castigo.
Así que ya sabemos, ante un fichaje aparentemente prohibitivo, Florentino dirá: "Shut up and take my money!"

Esta ilustración la realicé con acuarelas y tinta. Primero pinté las manchas de la cara y el pelo con las acuarelas. Luego con Faber-Castell pinté las líneas de la cara y las expresiones del rostro. El sombreado lo hice con rotuladores Letraset Promarker. La frase debajo del personaje fue hecha con Adobe Photoshop.

jueves, 5 de enero de 2017

Los gemelos golpean dos veces

Javier y Miguel Flaño
El fútbol es una gran familia, eso nadie puede discutirlo. Una familia formada por jugadores, entrenadores, directivos e hinchas, entre muchos otros. Pero en ocasiones la familia es literal, con parentesco. Es el caso, por ejemplo, de los hermanos Boateng, los De Boer o los Neville. Hoy hablo no solo de hermanos sino además de gemelos: Javier y Miguel Flaño. 
Los gemelos forman parte de la historia del Osasuna (curiosidad, es el único equipo con nombre en euskera de La Liga), equipo en el que han jugado toda su carrera profesional (bueno, es una medio verdad o medio mentira, porque Javier ha jugado también en el Numancia, Elche y Mirandés). Los gemelos son unos tipos muy queridos en el club pamplonés, club al que ayudaron a clasificar por primera y única vez para la fase previa de la Champions League (no pudieron jugar la fase de grupos por culpa del Hamburgo, que ganó la eliminatoria por el gol de visitante, empatando ambos partidos).
Los gemelos cuentan ya con 32 años y una dilatada carrera profesional, siendo Miguel uno de los cuatro capitanes del actual equipo pese a la grave lesión de rodilla que le mantendrá apartado hasta final de temporada. Cosas de la vida (o la genética, quien sabe), Javier también está actualmente en el dique seco por, casualmente, una rotura de ligamentos de su rodilla (El Osasuna decidió, en un gran gesto, ampliar un año más su contrato). Gemelos hasta en las lesiones. 
En cualquier caso sus nombres quedarán grabados en la historia del club y de la liga, y esperemos que sigan dando guerra en el terreno de juego durante más tiempo.
Los gemelos golpean (y siguen golpeando) dos veces. 

La ilustración de los hermanos Flaño tiene truco. Ha sido realizada con acuarelas para colorear la cabeza, brazos y camiseta. Una vez seca la acuarela dibujé los detalles de manos, cara y camiseta con lápiz y tinta Faber-Castell. El sombreado está hecho con rotuladores Letraset Promarker. El truco es que la ilustración está duplicada y escalada con Adobe Photoshop. El retoque de color y contraste también lo hice con Photoshop.

jueves, 15 de diciembre de 2016

One-Club man

Xabi Prieto
La expresión inglesa "One-club man" hace referencia al jugador que ha desarrollado toda su carrera profesional en un mismo club (por lo general suele ser el club donde se formó). Ahora piense en el club de sus amores y nombre a un jugador de la actual plantilla al que se le pueda colocar esa etiqueta. Difícil, ¿verdad?. Según la web Wikipedia en España hay, actualmente, 5 privilegiados que pueden presumir de ello. Uno de ellos es Xabi Prieto, capitán de la Real Sociedad de San Sebastián. 
Xabi lleva más de 400 partidos oficiales defendiendo los colores del club que le vio nacer profesionalmente. Curiosamente nunca ha sido convocado por la Selección Española de fútbol. Calidad no le falta para haber podido jugar con "La roja". Pero esa es otra historia. 
¿Porque en la actualidad no abundan éste tipo de jugadores? Hace poco leí (y siento no poder citar la fuente, aunque se puede ver buscando en la web) que en el Valencia, por ejemplo, la media de antigüedad de los jugadores es de 2 años. En el fútbol actual puede parecer mucho pero la realidad es que no llega a ser tiempo suficiente como para que el jugador se sienta identificado ya no solo con unos colores sino con una filosofía, con una tierra y una historia detrás de la entidad a la que representa. 
En el fútbol moderno, en el que los jugadores no tienen uno sino varios representantes, parece estar claro que cada traspaso y/o cesión es una forma de ganar y hacer ganar dinero. El jugador que desea echar raíces en algún sitio (que debe de haberlos) se ve presionado, cuando no obligado, a cambiar de camiseta tanto como de ropa interior. Y encima le obligan a besarse el escudo en la presentación con su nuevo público. De locos. 
Por suerte siguen resistiendo. Son como aquella aldea de irreductibles galos que resiste todavía y siempre al invasor. Son los "One-Club man".

Para la ilustración del jugador utilicé acuarelas. La técnica fue crear las manchas de la cabeza, los brazos y la camiseta con acuarelas y luego ir dibujando con lápiz y tinta de Faber-Castell los rasgos de la cara. El sombreado de la barba y los ojos está hecho con rotuladores Letraset Promarker.