viernes, 4 de marzo de 2016

Directo al hocico

David Navarro y Nicolás Burdisso
El 6 de marzo de 2007 (hace ya 9 años, parece que fue ayer) se jugaban los octavos de final de la Champions en Mestalla. El Valencia recibía al Internazionale de Milán en el partido de vuelta, tras haber conseguido un empate a 2 en el Giuseppe Meazza. Eran años de vacas gordas para el Valencia y la Champions se disfrutaba casi cada temporada en la capital del Turia. Aquella noche (tampoco la clasificaré de trágica, ya que el Valencia consiguió el pase a cuartos de final) el partido se preveía tenso, de los llamados "calientes". El caso es que al final de los noventa minutos y con empate a cero, lo que tenía que convertirse en una fiesta de los locales acabó mal. Una tangana tras el pitido final en el que hubo empujones y alguna que otra palabra desagradable (lo supongo, no supe lo que se dijeron pero habría de todo) fue disuelta por un personaje que acudió desde el banquillo local. David Navarro, sin más e impulsado por su sangre caliente, corrió como un toro embolado en las fiestas del Puerto de Sagunto y le partió la nariz a Nicolás Burdisso. Tras la agresión, el joven David, huyo a toda mecha a esconderse (quizás sin ser consciente de que le había visto el mundo entero en vivo y en directo) seguido de cerca y a punto de ser cazado por Julio Cruz e Iván Córdoba. La cosa no pasó a mayores en el terreno de juego, aunque cuentan las crónicas de la época que Luis Figo y Francesco Toldo a punto estuvieron de entrar al vestuario local. A Navarro le cayeron 7 meses sin jugar en ninguna competición oficial. Le respondieron igual que había hecho él, directo al hocico.