jueves, 12 de enero de 2017

¿Quieres morir?

Carlos Kameni
Hay gente, poco amante del fútbol, que piensa que el futbolista es un trabajador más, como cualquier otro. Y en parte tienen razón, porque cobran un sueldo (mas o menos alto, depende de muchos factores), han de cumplir un horario y tienen derechos y obligaciones como muchos otros trabajadores. 
Pero, y aquí está la cuestión, deben soportar a los aficionados. Para lo bueno y para lo malo. Los aficionados animan, hacen sentir los colores que defienden, suben la moral y están a su lado siempre. Pero también pueden ser un molesto compañero de viaje, porque en las malas muchos hinchas apoyan y dan aliento pero hay algunos (no muchos por suerte, aunque depende del equipo) que se dedican a machacar mentalmente al futbolista. Tener que soportar insultos, menosprecios y demás lindezas de manera gratuita es muy duro. Muchos hinchas se creen en el derecho de hacerlo sin la menor consecuencia. Pero claro, hay futbolistas que estallan ante este atropello. 
Es el caso, entre muchos otros, de Carlos Kameni. El portero camerunés, entonces jugador del Espanyol, no pudo soportar los insultos de dos aficionados en pleno entrenamiento y reaccionó de una manera un tanto violenta. "¿Que pasa, quieres morir?" le dijo Kameni, según uno de los aficionados, a uno de ellos. 
El equipo, allá por el 2009, estaba pasando una mala racha y algunos aficionados decidieron ir a "apretar" a los jugadores en el entrenamiento. Si nos paramos a pensar, un futbolista, siendo profesional, quiere lo mejor para su equipo y lo último que quiere es perder. Da igual lo que le puedan gritar, él quiere ganar. 
No se justifica tal amenaza pero entiendo a los futbolistas cuando, hartos de tanta mala educación, se enfadan e incluso se encaran con esa gente. 
Cuidado cuando increpes a un futbolista, porque puedes morir.

Para la ilustración cogí esta escena de Kameni con un rival (probablemente sea Iborra, del Sevilla) y le di un toque de cómic con el globo de "kaboom", vectorizado de una imagen encontrada en internet. El dibujo fue hecho a portaminas y entintado con Faber-Castell para luego escanearlo y tratarlo con Adobe Illustrator.