jueves, 19 de enero de 2017

Shut up and take my money

Florentino Pérez
El fútbol es un deporte de once contra once (y siempre gana Alemania, añadió el gran Gary Lineker hace años) en el que da igual lo que haya costado un futbolista. Desde que se inventó este deporte han habido sorpresas en las que el favorito en las apuestas pierde (a veces estrepitosamente) contra el más débil. La lógica de los millones no existe, sino la Quiniela no tendría razón de ser. 
Pese a eso hay presidentes y dueños de clubes de fútbol, sobre todo en Europa y recientemente en China, que están empeñados en gastar millones de euro para tener a las estrellas del momento defendiendo sus colores. Da igual lo que cuesten, hay que gastar millones para generar más negocio. El engranaje del fútbol moderno necesita estar engrasado con traspasos escandalosamente caros. 
Pero claro, como decía al comienzo, no siempre el futbolista más caro es el mejor. Hay jugadores que no se adaptan al juego, a la ciudad, a los compañeros o a otros factores y convierten los millones en papel mojado. 
Pero un fiasco de fichaje no va a asustar a un tipo como, por ejemplo, Florentino Pérez. El amo y señor del Real Madrid se ha especializado, en sus dos etapas al frente del club blanco, en reventar el mercado de fichajes pagando millonadas: 60 millones de euro por Figo, 75 millones por Zidane, 96 por Cristiano Ronaldo o 101 por Bale. Esos eran, en principio, sus caballos ganadores. Entre medias, otros tantos millones en futbolistas de pobre rendimiento: Woodgate, Gravesen o el fiasco Kaká, por dar nombres.
Pero da igual, Pérez tiene (y tendrá, a tenor de sus jugosos contratos a través de la obra pública en España) el dinero por castigo.
Así que ya sabemos, ante un fichaje aparentemente prohibitivo, Florentino dirá: "Shut up and take my money!"

Esta ilustración la realicé con acuarelas y tinta. Primero pinté las manchas de la cara y el pelo con las acuarelas. Luego con Faber-Castell pinté las líneas de la cara y las expresiones del rostro. El sombreado lo hice con rotuladores Letraset Promarker. La frase debajo del personaje fue hecha con Adobe Photoshop.