lunes, 5 de octubre de 2015

Más vale pájaro en mano...

José Horacio Basualdo y Claudio Caniggia

El 3 de julio de 1990 quedará en la memoria de muchos hinchas. Sobre todo de los argentinos...y de los italianos. Llegaban las semifinales del Mundial e Italia era uno de los equipos favoritos. ¡Jugaban en casa! Su rival antes de llegar a la final ("su" final en Roma) era una Argentina venida a menos comparada con aquella de 1986. Destacaba Maradona y poco más. Además, Italia tenía a "Toto" Schillaci que abrió el marcador en el minuto 17. La cosa pintaba bien para la casa. El público rugía y se volvía loco de alegría porque el partido ya estaba ganado. Hasta que en el minuto 67 Maradona abrió la pelota para el "Vasco" Olarticoechea, éste centró para que apareciera el "Pájaro" Caniggia y suavemente de cabeza metiera el empate. El festejo, de locos. Caniggia colgado al "Pepe" Basualdo y Maradona celebrando en "su" casa, en Nápoles. Una locura. La definición en la tanda de penales favoreció a Argentina, que se plantaba en la final. Aunque esa fue otra historia.