viernes, 15 de enero de 2016

Somos campeones, Carlos...

Carlos Bilardo y Pedro Pasculli

El 29 de junio de 1986 fue un día histórico para los amantes del fútbol. Ese día uno de los mejores futbolistas de la historia (para mi el mejor) se consagró campeón del mundo en el mítico Estadio Azteca de México. Ese día millones de argentinos rompieron a llorar de alegría viendo a su selección ganar a Alemania en esa histórica final. Lo recuerdo vagamente, era un niño, pero si que recuerdo la alegría que había entre la gente. Algunos de los recuerdos que tengo los tengo gracias a revistas, periódicos y algún que otro vídeo de Youtube. Y una de las imágenes que siempre tendré presente es el abrazo entre el entrenador, Carlos Salvador Bilardo, y un jugador de aquel plantel que no jugó un solo minuto en aquel partido, Pedro Pablo Pasculli. Esa imagen, que vi por primera vez en un ejemplar de la revista argentina El Gráfico, venía acompañada de un texto bastante emotivo: "¡Carlos, somos campeones!, ¡Si, Pedro, somos campeones!". Esa fotografía, cuya autoría desconozco, era el reflejo de aquel equipo. Pura unión, fuerza, entrega, pasión. En mi opinión, 21 jugadores dirigidos por un genio y un gran entrenador. Un equipazo. Un gran recuerdo.