jueves, 8 de septiembre de 2016

Aunque la mona se vista de seda

Noel Gallagher y Carlos Tévez
Si, amo éste deporte, me encanta el fútbol y el ambiente que se respira en las canchas cada partido, la emoción, el nerviosismo. Son muchas las cosas que te enganchan del fútbol y que a veces no sabes describir con palabras. Evidentemente, también hay cosas que no me gustan, como en muchos otros aspectos de la vida. 
Si estás leyendo esto y no te gusta el fútbol (que lo dudo) serás de los que se quejan abiertamente de la cantidad desproporcionada de dinero que mueve éste deporte (hay muchos otros deportes profesionalizados que deben de mover tanto o más que el fútbol). Pues si, yo pienso lo mismo. Pero también comparto el refrán que dice "la culpa no es del cerdo sino del que le da de comer". Porque las cosas son así, la culpa de que CR7 o Messi cobren lo que cobran la tienen los clubes y el séquito de representantes chupa sangre. 
Y una de las cosas que más me cabrean del dinero que se mueve es que no se invierta en formación. Si, hablo de educación...para el propio futbolista. No es normal que un tipo que no sabe hacer la "o" con un canuto, o que ni sepa cuatro palabras del idioma del país en el que juega y vive, o que tenga serias dificultades para expresarse, esté cobrando millones de euros sin que haya nadie que le diga: "Oye, aprovecha el don que tienes, que te hace ganar tanto e invierte en ti. Lee, fórmate, cultívate aunque solo sea por amor propio". 
Y diciendo esto me viene a la cabeza un vídeo (que puede encontrarse muy fácilmente por la web) de Carlos Tévez festejando un título con el Manchester (ya no recuerdo si United o City) con el entrevistador preguntando en inglés y el "Apache" contestando... En fin, recomiendo su visionado. Un tiempo más tarde vi una fotografía de Noel Gallagher (el cerebro de Oasis) con el "Apache" abrazados y contentos. Veo la imagen y pienso, ¿de que carajo hablaron? Porque si ya es raro oír a Tévez en ingles, mas raro es oír a un inglés que sepa hablar español.
Disculpen mi cabreo, pero aunque la mona se vista de seda, mona se queda.