jueves, 4 de agosto de 2016

Pachangas

Francis Begbie
Hace unos días, vagueando por las redes, mis ojos brillaron como estrellitas al ver un breve trailer de la segunda parte de Trainspotting (mal llamada Trainspotting 2, ya que el libro se llama simplemente Porno). 20 años después vemos a Spud, Renton, Sick Boy y Begbie. Nuestro querido Begbie, a quien un amigo describió como "el tipo con el que nunca querrías cruzarte en tu vida". Un personaje que supo interpretar a la perfección el gran Robert Carlyle en cada una de las escenas de la mítica película.
Por la parte que nos toca, amigos futboleros, voy a recordar una de las escenas iniciales del film. En ella vemos a la pandilla de amigos, a cada cual más colgado, jugando una pachanga nocturna en algún lugar de Escocia. El partido se va desarrollando entre jugadores hasta arriba de heroína, otros medio dormidos y tipos como Begbie, que van a matar en cada lance del encuentro porque si.
A fin de cuentas, se juegue donde se juegue, una pachanga entre amigos tiene un desarrollo y unos personajes bastante definidos. Ya lo describieron muy bien Juan Carlos Muñiz y Raúl Fortín en su libro "El Picado. Una pasión argentina (Ediciones de la Urraca, 1995)". Como personajes fijos en estos partidillos destacan el habilidoso chupón, el portero, el capitán que no para de dar órdenes, el quejica que no para de protestarlo todo dure lo que dure el partido y, como ilustro en ésta ocasión, el violento compulsivo. Begbie era (no se si, pese al paso del tiempo, lo seguirá siendo) de estos últimos. Un tipo bronco y buscabulla (un troublemaker británico) que se mostraba igual de chulo y violento tanto dentro como fuera de la cancha. 
Si alguna vez has participado en una pachanga has tenido que toparte con éste tipo de personaje. Puede incluso que te haya dejado marca. Incluso puede que ese chiflado capaz de romper una pierna sin más fueses tu, querido lector.
Así han sido, así son y así serán estos partidos entre amigos. Las pachangas.